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Próxima reunión 27 de Mayo, domingo. Hora 19.30







jueves, 25 de agosto de 2011

Ronda poética por el casco de Calatayud




Dentro del festival entre dos luces, el sábado a las doce de la noche realizaremos una ronda poética por el casco antiguo de Calatayud, partiendo desde la Puerta de Terrer y terminando en la Plaza San Miguel.

Nos acompañanarán recitando sus poemas: Ana Mª Aznar, Mª José Castejón,  Graciela Giráldez, Juani Gómez Román, Reyes Guillén, Ángel Guinda, Pilar Hernandis, Âlime Hüma, Blanca Langa, Luigi Maráez,
Ada Menéndez, Isabel Muñoz, Milagros Morales, Fran Picón, Inés Ramón, Trinidad Ruiz Marcellán y
José Verón Gormaz.

Agradecer a la Asociación Aragonesa de Escritores, al Centro de Estudios Bilbilitanos y a la Asociación el Escoscao su colaboración para poder realizar esta actividad.

Os esperamos

jueves, 28 de julio de 2011

FERNANDO SARRÍA . EL VIAJERO ENAMORADO

Fotografia Willy Ronis
Fernando Sarría Abadía (Ejea de los Caballeros, 1957), ha publicado los libros de poemas:

El error de las hormigas, El alhaquin,
Todas las mentiras que te debo y Babel en las manos.
En su calidad actual de vocal de la Asociación Aragonesa de Escritores, coordina los ciclos Poesía para Perdidos (recitales de poesía y música).Mantiene diversos blogs poéticos y literarios, entre los que destacan:Fernando Sarría (http://fernandosarria.blogspot.com/),
Crepusculariosiglo21 (http://crepusculariosiglo21.blogspot.com/),

  Estravagario siglo21(http://estravagariosiglo21.blogspot.com/),
Babel (http://bibliotecadebabelsiglo21.blogspot.com/)


Willy Ronis .Nu a la fenetre
 CAFÉ PARIS IX
Cogiste mi mano con tu mano,
todavía caliente, tibia,
y en silencio me acariciaste el alma.

CAFÉ PARIS XXI
De París son los besos,
no los besos míos
si no los de todos los que aman la vida
en esta ciudad sin tiempo.
Algunas veces digo que París es la ciudad
más hermosa del mundo…
a veces…
y es posible que otros no lo piensen,
 es igual, el sentido o el lugar,
porque lo que es seguro
es que cada uno tenemos un París.
Por eso creo tener razón cuando lo digo…

Willy Ronis
 “París es la ciudad más hermosa del mundo”.


CAFÉ PARIS XXV
L’ îlle de Sant Louis, tu vientre, una sombra húmeda…

¿Cuánta sinceridad se deben dos cuerpos?
Despacio mis dedos buscan reunirte,
preguntan sin esperar respuestas,
 entran por los senderos húmedos de la lluvia
y me dan a probar el dulce sabor de las acacias.

R. Doisneau  (Mademoiselle Anita)

Mis pasos son luces, brasa de ti.
Expectante escucho tu voz,
gemido a gemido me das las raíces de tu anhelo,
la urgencia me desnuda,
cierro los ojos cuando me haces tuyo,
ahora rodeado de la caliente verdad de tu piel.

CAFE PARIS XIV
Escribe mi nombre
en las paredes del metro de París,
con el color bleu
iluminado de tus ojos,
y ahora, olvídame,

Willy Ronis
 con el dolor con que se olvida
todo lo que aún se ama.

CAFE PARIS XXII
El puente de Alexander

Para poder sentir la dulce estancia del olvido,
los pasos del agua en su silencio
tienen en las palabras su urdimbre de fuego
en esta mañana en la que nadie más que tú me habita.
Arquea la caja donde te sustentas,
me duele cada huella que habla en ti
y tengo todas las ausencias rondando los barcos,
dormidos sueños, que en la orilla,
son como nuevas islas,
mundos donde todavía me puedo perder.

CAFÉ PARIS XXIII
Willy Ronis
Yo, el Sena entre tus muslos…

Quebrada la noche,
su hora decisiva cae sobre mi espalda,
siento tus manos pequeñas recorriéndome,
tu boca sembrando amapolas con tus dientes,
tus labios pronunciando un idioma extranjero,
un jeroglífico que me estremece,
el sutil fuego deja en mi vello nombres impronunciables,
todas las fuentes manan ebrias las verdades
y tú, vencedora, reina de Samotracia,
me has embarcado a un Egeo imaginario
donde es azul tu lengua y blanco el preludio de la luna.

CAFE PARIS XVII
Boulevard Haussman:

Digo sueños y en esta calle los encuentro todos.
Digo sueños y dinero.
La cúpula de las Galerías Lafayette
tiene el aroma de Dior y de Chanel
y besos en la boca con sabor a cerezas,
porque las cerezas en París y en mayo
saben a tu boca
cuando me muerdes los labios y te ríes.
Atrás queda Montmatre y el Sacre Coeur,
la rue Pigalle y los sueños del boulevard.
Opera trasmite “Le Grandeur” y la música en sus escaleras
tiene la luz de lo nuevo y el calor de la juventud,
después, siempre hay un después,
en un pequeño café tú me acaricias,
mientras me traes el mar cuando me miras.



Alicia S.
VENECIA VI

Ven. Acércate.
Respírame.
Ha crecido el mar
en la tensión del crepúsculo
¡Cuantos olvidos se lleva la luz!
Todavía tus labios saben a medianoche
y tu piel guarda el valor de mis palabras.

Tibias pero incendiarias,
las sílabas en Venecia
quedan en tu boca
resguardando para mi
el pequeño misterio que atesoras.
No seremos nada más que esto,
pero en este acaso de horas
grábame tu nombre,
sé de mi piel devota y fiel
en el instante nuestro,
para que recuerde
siempre este otoño contigo.

VENECIA XVII

Sta. Mª de la Salud. Clara S.

No hay velas que arrastren a este puerto.
Ni siquiera el derrumbe del sol
sobre el crepitar del mar océano
el arco iris sobre Sta. María de la Salud en su viaje cercano al crepúsculo.
El Gran Canal apenas deja un sonar de viejos timbales
removiendo el agua con los remos de los venecianos.
Las góndolas se mecen durmiendo la noche,
y alguna voz o su eco canta al propio sol
agotado ya en las últimas cúpulas de bronce.
Me niegan todas las palabras esa senda de mar,
las islas y sus promesas de niebla.
He de volver, sin remedio,
a buscar en el laberinto de máscaras,
uno a uno, como uvas dulces,
todos los besos de su boca.

VENECIA VIII

Los besos en Venecia tienen el valor del tiempo.
Son del fuego, de ese aceite que deja la pasión,
que enarbola un misterio de miradas
y palabras grabadas en la piel del amante.
Los besos en Venecia poseen labores de bálsamo,
vale recordarlos, asentarlos en la memoria,
y apresar entre los canales los labios del amado,
sustrayendo cada uno de esos instantes para enmarcar


Clara S.
  un siempre tendremos algo por lo que no olvidarnos.

LUZ EN VENECIA

Semejante a ti un arce busca el cielo.
Hay un azul puro en su pulcritud
y cierta agonía en el adagio de Mahler
del que se ha ido empapando la tarde.
Escribo todavía desde la plaza de San Luca,
me dejo arrastrar por la tranquilidad de unos gatos,
como si las sombras tuvieran recodos donde respirar
y el reloj hiciera transcurrir el tiempo mucho más lento.
Pasa junto a mí la sombra de Gustav,
trae de los canales el silencio y el ansia,
varias preguntas sobre la belleza
que solo el sol cuando se posa
refleja en la sangre del golfo de Venecia.
No te busco, tal vez tuve mis dedos en tu boca
y tus labios dijeron, húmedos,


mi nombre viajando por tu corazón,
en cada latido una sílaba suicida,

diluida y roja mientras dormido
nunca supe alcanzarte más allá de tu cuerpo.



miércoles, 13 de julio de 2011

Los jardines de la luz


Amin Maalouf, en árabe: أمين معلوف (Beirut, 25 de febrero de 1949), es un escritor libanés de lengua francesa, que reside en París. Ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2010.

Aunque nació en Beirut, los primeros años de su infancia los pasó en Egipto, país donde vivía su abuelo materno. Su padre fue un periodista conocido en Líbano, además de poeta y pintor. Amin Maalouf estudió la primaria en su ciudad natal en un colegio francés de jesuitas (su madre era católica y francófona).
Cuando estudiaba sociología y economía en la universidad, Amin Maalouf conoció a Andreé, con quien se casaría en 1971. Poco después comenzó a trabajar como periodista para el principal diario libanés, An Nahar. Fue enviado especial en zonas problemáticas como Vietnam y Etiopía. La guerra civil estalló en Líbano en 1975 y Maalouf decidió abandonar su patria, y desde ese año se refugió en París, donde vive y escribe en francés. En 2006 trasladó al resto de su familia a esa capital.
Sus libros han sido traducidos a numerosos idiomas. En su narrativa, Amin Maalouf mezcla la realidad histórica con la ficción, y aspectos de dos culturas diversas como la occidental y la oriental. En 1993 recibió el Premio Goncourt por su novela La roca de Tanios. En 2004, publicó un notable libro de memorias: Orígenes.
Además de novelas, Maalouf ha escrito varios ensayos y libretos de ópera.
El 23 de junio de 2011 fue elegido miembro de la Academia Francesa en la silla 29, que antes ocupó, hasta su muerte en 2009, Claude Lévi-Strauss.
Los jardines de luz es una novela escrita por el escritor libanés Amin Maalouf. Se trata de una biografía ficticia basada en un hecho real: la vida de Mani. Con los pocos datos existentes sobre este personaje, Maalouf recrea lo que pudo haber sido su vida, mezclando en la novela personajes y hechos reales con ficticios.
Mani, protagonista de la novela, fundó una doctrina universal conocida como Maniqueísmo, en la que las tres religiones más extendidas del momento, cristianismo, budismo y zoroastrismo se conciliaban en una visión humanista del mundo, cruelmente perseguida por los diferentes imperios de su tiempo.
En este libro seguimos la vida de Mani, desde su inicio en una secta cristiana de Ctesifonte, de la que huye al serle relevado por su «alma gemela» su deber en la vida: propagar un grito en el mundo, una nueva visión de la vida. Así, Mani comienza un viaje que lo llevará por Irán hasta la India. Conoceremos el imperio Sasánida, a Sapor, hijo del famoso rey de reyes Astajerjes, amigo y protector de Mani, las confabulaciones de su corte, los magos zoroastristas, la animadversión de los dos hijos y pretendientes a heredar el trono... y el fin del viaje en Beth-Lapat, donde fue condenado a muerte por Bahram I, hijo de Sapor.
Mani fue llamado «el apóstol de Jesús» en Egipto y «el Buda de luz» en China. Poco queda hoy de sus enseñanzas, su mensaje de armonía entre los hombres y su sutil religión del claroscuro: la Iglesia deformó el significado de maniqueísmo para designar a los herejes y el fuego acabó con muchos de sus escritos.

miércoles, 15 de junio de 2011

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA



GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
El amor en los tiempos de cólera (fragmento)
" Terminaron por conocerse tanto, que antes de los treinta años de casados eran como un mismo ser dividido, y se sentían incómodos por la frecuencia con la que se adivinaban el pensamiento sin proponérselo, o por el accidente ridículo de que el uno se anticipara en público a lo que el otro iba a decir. Habían sorteado juntos las incomprensiones cotidianas, los odios instantáneos, las porquerías reciprocas y los fabulosos relámpagos de gloria de la complicidad conyugal. Fue la época en que se amaron mejor, sin prisa y sin excesos, y ambos fueron mas conscientes y agradecidos de sus victorias inverosímiles contra la adversidad. La vida había de depararles todavía otras pruebas mortales, por supuesto, pero ya no importaba: estaban en la otra orilla. "
http://www.epdlp.com/
SINOPSIS
El amor en los tiempos del cólera es una novela de amor de Gabriel García Márquez, Premio Nobel en 1982, publicada en 1985. Es, principalmente, un compendio acerca del amor y sus múltiples variantes, un estudio sobre el paso del tiempo que destruye y reconstruye almas y ciudades, sobre la memoria y sus infinitos laberintos.

La trama se desarrolla en Centroamérica a principios de siglo, época en la cual, según el narrador, los signos del enamoramiento podían ser confundidos con los síntomas del cólera. Al igual que el caudaloso Magdalena, a cuyas orillas se desarrolla, la historia serpentea y fluye, rítmica y pausada, y prosa abajo va narrando a través de más de sesenta años la vida de los personajes principales, Fermina Daza, Florentino Ariza y el doctor Juvenal Urbino de la Calle. Y poco a poco, este escenario y estos personajes, como una mezcla tropical de plantas y arcillas que la mano del autor modela y fantasea, van desembocando en los terrenos del mito y la leyenda, acercándose a un oscilante y tenue final feliz.
Sin duda, la temática es profunda, rica, realista y conmovedora. García Márquez hace hincapié en cuestiones trascendentales en la vida del hombre, tales como la familia, la amistad, el amor en las diferentes etapas de la vida, la fidelidad, la convivencia conyugal, y la muerte, apelando para ello a un recurso ampliamente descriptivo.
Mediante un lenguaje lleno de riqueza y versatilidad, el escritor colombiano narra el esquema complejo, verosímil y esperanzado de un mundo que se asemeja, más de lo que nosotros pensamos, al mundo en que vivimos. De esta manera nos demuestra una vez más que la vida no es otra cosa que el trabajo interminable para el que los seres humanos fuimos creados.

viernes, 10 de junio de 2011

POESIA / ELOY SÁNCHEZ ROSILLO.

Poeta español nacido en Murcia. Premio Adonais en 1977 con su libro Maneras de estar solo (1978). .


Luz que nunca se extingue
William Waterhouse
Hylas y las ninfas
" Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan
tus manos el milagro;
en medio de los días indistintos,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
te entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.


Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
se funden lo fugaz y lo perenne.



Patricia Watwood
 Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.


No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya.
Jamás se extingue. Está ocurriendo siempre.
Mira dentro de ti,
con esperanza, sin melancolía.
No conoce la muerte la luz del corazón.
Contigo vivirá mientras tú seas:
no en el recuerdo, sino en tu presente,
en el día continuo del sueño de tu vida. "


Camino del silencio
Y ahora cállate. No dejes que a tus labios
se asomen nunca más las palabras que hoy
has dicho por vez última. Guarda la voz
para tu soledad. Que tu trabajo
sea el silencio, el gozo o el dolor de callar
no que las horas te dieran, lo que aprendiste
en los días luminosos que se fueron.

Danae recibiendo la lluvia de oro


Después de la lluvia
En el atardecer, después de la lluvia,
el sol acariciaba las piedras de la antigua ciudad
de una especial manera,
con un profundo y triste y natural amor.


Y al mirarnos supimos que éramos conscientes
de aquel minuto prodigioso,
de aquella intensa belleza inestable.

 El verano
Mejor tal vez sería no recordar de nuevo
La bata rosa. Joaquin Sorolla

los días que pasaron como caricias crueles
por tu piel y mis manos.
En la luz del deseo brillaron nuestros cuerpos
y juntos escuchamos la voz ancha del mar.
Las heridas fragantes de aquel tiempo persisten
como antiguos dolores recientes en mi carne.
Yo no quiero escuchar el lenguaje marchito
de las cosas que ardieron.
Pero sé que es inútil. No es posible
recurrir a un presente hecho de soledad
para olvidar el canto de un verano, unos brazos,
para dejar temblando en el camino
el fuego que aún enciende sin querer mis palabras.

lunes, 23 de mayo de 2011

El largo adiós

El detective Philip Marlowe entabla una breve amistad con Terry Lennox, millonario consorte y veterano de guerra. La frágil naturaleza existencial de Lennox hace que enseguida Marlowe sienta simpatía por él. Es por ello que el sabueso le ayuda a llegar a la frontera, desde donde Lennox tiene la intención de recuperar su vida lejos del entorno de su acaudalada mujer.  La cosa se complica cuando la esposa de Lennox aparece brutalmente asesinada en el domicilio conyugal. Marlowe se ve implicado como sospechoso y cómplice del crimen, pero está firmemente convencido de que Terry Lennox no tiene nada que ver en este sucio asunto. 


el largo adios
¿O si lo está? Porque ésa es la pregunta que continuamente se hace Marlowe durante toda la novela, a pesar de que a mitad de sus paginas la policía haya resuelto el caso con la aparición de otro cadáver. Porque como se suele decir, un clavo saca otro clavo.
Se siente engañado…pero no lo quiere ni pensar. ¿Es posible que me la hayan colado? La incertidumbre le embarga, incluso cuando inmediatamente después accede a tomar las riendas de un nuevo trabajo: localizar a un popular novelista con problemas de alcoholismo desaparecido en extrañas circunstancias. Un encargo que le hacen los responsables de la editorial para la cual escribe el sujeto en cuestión, ansiosos por publicar su último trabajo. Naturalmente, la mujer del novelista es otra de las partes interesadas en que aparezca el literato, y por supuesto es el personaje reclamo para que Marlowe acceda finalmente: una mujer que enamora a primera vista y por la cual el detective se siente atraído, siempre guardando las distancias.
Desde el momento en el que se implica, Marlowe se introduce una vez más en una espiral de agentes corruptos, mafiosos, personajes esperpénticos -que bien pudieran formar parte de alguna que otra película de David Lynch-, mujeres adineradas, caprichosas y fatales, criados recelosos, vecinos con dolor de cuernos e incógnitas que resolver…
En resumen, una historia que contiene todos los ingredientes que la hacen atractiva para iniciarse no sólo en el género negro o noir sino también en el mundo de Raymond Chandler y su alter ego Philip Marlowe. Un mundo que comenzó con El sueño eterno (The big sleep, 1939), encumbrado con Adiós, muñeca (Farewell, my lovely, 1940) y que en esta tercera novela alcanza una madurez tal y como demuestra el cambio de registro y de ambiente que se desprenden de sus líneas. A través ellas saboreamos el dulce perfume de la melancolía, el abatido aroma a desdén y recuerdos que hubiésemos preferido no haber tenido nunca, y el eterno retorno al pasado que se convierte en ese nudo que te agarra la garganta. Y llegado al final – con un impresionante punto de giro de auténtico guión de Hollywood - acudimos a la resolución del enigma de la novela: Terry Lennox.
Por supuesto, el estilo de Chandler edulcora con elegancia y humor una de las mejores novelas del género, trascendiendo más allá de las fronteras del mismo. Si fue Poe el creador de la novela policíaca, Chandler la eleva a la máxima potencia. En palabras del propio editor: «El detective no sólo encarna aquí, una vez más, una honradez y rectitud que, por raras, lindan con la extravagancia, sino que a lo largo del libro, tanto él como el resto de los personajes que se imbrican en la acción, son matizados con una sensibilidad que hace que la novela trascienda de forma indudable de las convenciones del género.»
El largo adiós es más que una novela policiaca. Y es que pocas conmueven tanto como ésta, y tan hondamente. Cuando uno termina de leerla, le agarra ese pellizco agridulce de aquello que podría haber sido y no fue. Una mezcla de sensaciones que le hace a uno reflexionar y llegar una verdad como un templo: somos todo lo que hemos perdido en el camino.

lunes, 16 de mayo de 2011

ANGUEL GUINDA



AUTOANÁLISIS

MEMORIA REM12. PEDRO FLORES
 La raíz de mi vida está en la tierra
tierra cubre a mi madre,
tierra en forma de carne clamo al cielo
para el cuerpo del hijo
que deseo y no llega;
tierra mastico
            y aún si vomitara
tierra con bilis sé que arrojaría
Gametos de dolor surcan mi núcleo,
el dolor que me ataca es del tamaño de la voz con que luchan mis verdades
el dolor que me alimenta y me madura
como una soledad hecha guerrilla.
Soy solitario y solidario,
a cuerpo voy y aguanto la embestida
sin perderle los cuernos nunca al toro.
En mis ojos no cuaja la legaña,
no se astasca la tierra en mis arterias
La Mona Chita . Pepe Cerdá

y estoy siemrpe esperando
                 la mañana.

Escribir 
Si me quitan la palabra escribiré con el silencio.
Si me quitan la luz escribiré en tinieblas.
Si pierdo la memoria me inventaré otro olvido.
Si detienen el sol, las nubes, los planetas,
me pondré a girar.
Si acallan la música cantaré sin voz.
Si queman el papel, si se secan las tintas,
si estallan las pantallas de los ordenadores,
si derriban las tapias, escribiré en mi aliento.
Ideas de luz. Jose M. Broto

Si apagan el fuego que me ilumina
escribiré en el humo.
Y cuando el humo no exista
escribiré en las miradas que nazcan sin mis ojos.
Si me quitan la vida escribiré con la muerte.

TODA LA LUZ DEL MUNDO
Para saber qué es la lejanía he llegado a este mar.
Tus ojos tienen música, tus ojos son las manos de la luz.
Si tus manos se callan, ciegas se volverán todas las cosas.
Una casa nos llama con su abrazo de puertas.
Tu piel es la profundidad de mi deseo.
Qué insaciable beber un agua que tiene sed
Te amo mortalmente para resucitar.
He cerrado los ojos para ver.

BREVIARIO
La poesía es una seducción al silencio, como seduce el olvido a la eternidad.

Serie ceniza húmeda . Ignacio Fortún
La guerra solo gana la paz.

Cencellada Jose A. Melendo

Ni a la minoría siempre ni a la inmensa mayoría. A los suficientes.

El fondo de la forma: Poesía.

Cuerpo llamé al exceso de tu llama.
 Llamaré exceso al cuerpo de tu llama.
Al exceso de tu cuerpo llamo alma.

Torre de reflexión Pedro Flores

Ser poeta no es una profesión . Ser poeta es una posesión.

Una ideología política es más alta cuánto mayor sea su calidad y cantidad de ideales ideas realizables.




Gran parte de la más reciente literatura española no pasará de ser mero papel reciclable.

Otros hagan ruido, pero yo no los oiga.

Siempre es casi siempre, nunca.

El pensamiento se ha quedado sin lenguaje por querer hacer del lenguaje pensamiento.


Rodanas, Reloj de sol. Jose A. Melendo

No abandona solo quien se va. Abandona quien quedándose no acompaña suficientemente.

Se inventa lo que se conoce, como se fotografía lo que ya se ha visto.

Ya se lo que debo de hacer en el futuro: hoy

Deseo verte, mejor antes que después, después mejor que nunca.

No me olvidarás mientras yo te recuerde.

Lo escandaloso hoy es ser anónimo, lo revolucionario ser privado.

Familia: primera célula de represión.

Mi corazón es ya una taberna cerrada.

Abro los brazos y cierro tempestades.

Cuando te pienso, rosa, no estoy solo. Dame tu fugacidad y haré perpetuo el instante que me queda.

(Brindis) Yo te ofrezco lector, mi poesía. Ha sido, para mí, un exorcismo;sea lo que tú quieras para tí.