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domingo, 12 de febrero de 2012

LOLITA de Vladimir Nabokov

Balthus
: "Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas.
Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta:
la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos
 paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta".
Vladimir Nabokov y su novela Lolita (1955) son un claro ejemplo de cómo la publicación de una obra, tras casi treinta años de dedicación a la literatura, puede cambiar radicalmente el resto de una existencia.
Nacido en San Petersburgo en 1899, exiliado con su aristocrática familia a Gran Bretaña en 1919, con largas estancias en París y Berlín, afincado en Estados Unidos
desde 1940 y desde 1959 hasta su muerte, en 1977,
 con residencia en Montreux (Suiza), este cosmopolita, políglota y culto profesor, experto en ajedrez y fascinado por las mariposas, se convierte a partir de 1955, es decir, a los 56 años de edad, en uno de los autores
de mayor éxito editorial gracias a una novela,
Lolita, publicada en París y en la que narra
los amores de un hombre maduro y una joven
de 12 años. Un fragmento de dicho texto sirve a modo de introduccción de esta espléndida e inquietante narración: "Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico, con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas y una llama de suprema voluptuosidad siempre encendida en su sutil espinazo, para reconocer de inmediato, por signos inefables - el diseño ligeramente felino de un pómulo, la delicadeza de un miembro aterciopelado y otros indicios que la desesperación, la vergüenza y las lágrimas me prohiben enumerar- al pequeño demonio mortífero ignorante de su fantástico poder". Adaptada al cine en 1962 por Stanley Kubrick, obra y filme se convirtieron en dos clásicos del siglo XX.
 El tránsito de los idiomas
La primera vez que Vladimir Nabokov escribió la historia del hombre maduro que cae enamorado de una niña de 12 años, lo hizo en ruso. El libro, titulado El hechicero,
 se editó en París en 1939. Dos años después, viviendo ya en EE UU, publica su primera novela en inglés, La verdadera vida de Sebastian Knight.
El escritor recordará luego el esfuerzo de cambiar de idioma como una "agonía", pero aun así persevera con la redacción de sus memorias, diversos relatos y la novela Barra siniestra. Finalmente termina Lolita. El libro se edita en París en 1955, pero entre 1956 y 1958 las autoridades prohíben su publicación tanto en Francia como en EE UU y Gran Bretaña. Da igual, el atrevimiento de abordar la pedofilia,
unido a la extraordinaria sensibilidad de Nabokov, harán de la obra un éxito imparable.
http://elpais.com/diario

"Balthus, pintor de lolitas a plena luz"
Su pintura siempre tuvo un toque de locura aristocrática.
Una inclinación aleatoria sobre lo clásico. Había una luz erótica, inquieta, en sus cuadros. Tensado en un clasicismo autodidacta imprimió a su pintura un ritmo personal. Muchas de sus dibujos
y cuadros están cargadas de una tensión sensual algo insana,
poseen como una atmósfera surrealista, miteriosa, a pesar que el tema, trivial por lo demás, sea una calle con personas, una sala de estar con chimenea o una niña desnuda frente al espejo. En buena cantidad de sus cuadros una constante: nínfulas, Lolitas, niñas a punto de estallar en mujeres. Se llamaba Balthazar Klossowski de Rola y fue conocido en el mundo del arte como Balthus."



http://www.enfocarte.com/1.9/articulo.html
 

martes, 31 de enero de 2012

Sombras


Marta Rivera de la Cruz nació en Lugo en 1970. En 1988 se trasladó a Madrid para cursar estudios de Periodismo en la Facultad de Ciencias de Información de la Universidad Complutense, por la que se licenció en 1993. Realizó estudios de postgrado en la misma Facultad, obteniendo el título de Especialista en Comunicación Política y completando el tercer ciclo de Doctorado en el Departamento de Filología. Fue durante esa etapa cuando integró el equipo fundador de la revista electrónica “Espéculo”, primera publicación literaria española difundida vía internet.
"En 2006 fue finalista del Premio Planeta con la novela "En tiempo de prodigios". Con su primera obra, "Que veinte años no es nada", ganó el Premio Ateneo Joven de Sevilla".

En 1996, y tras ser finalista del Premio JB de Novela Corta, obtuvo una beca para pasar un trimestre académico en la Universidad de Oxford, donde siguió dos cursos como alumna y fue invitada a pronunciar una conferencia por el Departamento de Español.
Durante su estancia en Oxford empezó a escribir  “Que veinte años no es nada”, con la que, en 1998, obtuvo el Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla.

Publicada por la editorial Algaida, la novela resultó ser un éxito de crítica y de ventas: se hicieron tres ediciones de cinco mil ejemplares cada una, además de una edición de bolsillo y otra de quiosco.

"Periodista de profesión, Marta Rivera de la Cruz colabora habitualmente en "El País Semanal" y participa en el programa de radio "Al sur de la semana", de la Cadena COPE.En 2000 publicó “Linus Daff, inventor de historias”, con la editorial Plaza y Janés, y en 2002 “Hotel Almirante”, con Espasa.

También es autora de tres libros de ensayo: “Fiestas que hicieron historia”, “Tristezas de amor” y “Grandes de España”, y ha publicado relatos cortos en diferentes volúmenes colectivos
.En 2006 fue finalista del Premio Planeta de Novela con “En Tiempo de Prodigios”Como editora fue responsable de la recopilación “Cuentos de Navidad” (Espasa), una antología de clásicos literarios navideños, de la última edición del ensayo “La ciudad de las Columnas”( Espasa), de Alejo Carpentier y del volumen “18 Cuentos Móviles” (Imagine Ediciones).
"Su labor académica la ha llevado a pronunciar conferencias en las universidades de Oxford, Complutense de Madrid, Pennsylvania y Rider - New Jersey".
Como periodista, Marta Rivera de la Cruz ha desarrollado su labor en diferentes medios audiovisuales y escritos. En la actualidad colabora habitualmente en “El País Semanal” y en el programa de radio “Al sur de la semana”, de la Cadena COPE. Además, ha publicado artículos y reportajes en revistas como Marie Claire, Vogue o AR.
En 2008 recibió el Premio de Periodismo Puro Cora otorgado por el Grupo de Empresas El Progreso, y el Premio Anaya de Literatura Infantil con la novela “La primera tarde después de Navidad”.



“SOMBRAS” (Destino, 2010)
Valeria llega a un pequeño pueblecito para comenzar una nueva vida, pero pronto descubre que hay algo oscuro que sus habitantes esconden. Además, desde su llegada, posee una extraña habilidad que le revela, en forma de visiones, los secretos que ellos ocultan. Junto a Víctor, un amigo del instituto por el que empieza a sentir algo, intentará resolver el misterio.

jueves, 19 de enero de 2012

El bolígrafo de gel verde



LA NOVELA

Superficies de vida:
Casa: 89 m2
Ascensor: 3 m2
Garaje: 8 m2
Empresa: la sala, unos 80 m2
Restaurante: 50 m2
Cafetería: 30 m2
Casa de sus padres: 90 m2
Casa de mis padres: 95 m2
Total: 445 m2
¿Puede alguien vivir en 445 m2 durante el resto de su vida?
Seguramente sí, seguramente usted conozca a mucha gente así. Personas que se desplazan por una celda sin estar presas; que se levantan cada día sabiendo que todo va a ser igual que ayer, igual que mañana; personas que a pesar de estar vivas se sienten muertas.
Esta es la historia de un hombre que fue capaz de hacer realidad lo que cada noche imaginaba bajo las sábanas: empezarlo todo de nuevo. Lo hizo, pero pagó un precio demasiado alto.
Pero si de verdad usted quiere saber cuál es el argumento de esta novela, mire su muñeca izquierda; ahí está todo.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

EL PUENTE DE SAN LUIS REY

Thornton Wilder
Escritor estadounidense, cuyas obras de teatro y novelas, por lo general basadas en mitos y alegorías, han llegado a un público muy amplio a través de distintas versiones.
Nacido el 17 de abril de 1897, en Madison (Wisconsin), estudió arqueología en la Universidad de Yale. Ejerciendo ya como profesor, alcanzó el éxito tanto con sus novelas como con sus obras teatrales. En su interesantísima novela El puente de San Luis Rey (1927), ganadora en 1928 del Premio Pulitzer de Narrativa, entremezcla las vidas de un disparatado grupo de viajeros en el Perú colonial, vidas que sólo tienen un punto en común, el accidente en el que mueren.
 El argumento de El puente de San Luis Rey es relativamente sencillo. Un puente cae y cinco viajeros mueren en el accidente. Pero hay alguien que ha visto todo eso -y no se trata de cualquier persona. Es el obsesivo hermano Junípero (nombre tomado de Junípero Serra, hermano franciscano que evangelizó la zona de California) quien buscará investigar por qué justamente aquellas cinco personas son “elegidas” por Dios para una muerte tan brutal. Aquel hecho -un Acto de Dios- es, pues, el acontecimiento preciso que Junípero necesitaba para llevar adelante una empresa demasiado complicada: comprender la voluntad divina.
Junípero recorre calles y plazas de Lima, entrevista gente, hurga en archivos para analizar la vida de cada uno de los cinco fallecidos. La teología para él debe unirse con la lógica y con la matemática. Seis años de su vida son dedicados a escribir un libro, una obra inmensa en la que quedarán detalladas las obras buenas y malas de esas cinco personas, una suerte de balance de sus vidas que en la tenaz mente del fraile, debían ejemplificar por qué Dios había actuado de aquella manera inesperada y había tomado aquellas cinco almas consigo.
La Marquesa de Montemayor, aristócrata que empeña su vida en lograr la felicidad de su desdeñosa y desagradecida hija; Pepita, protegida de la Marquesa; Esteban, un joven marcado por la muerte de su hermano; el tío Pío, un viejo payaso que se encargó de educar a la altiva Perricholi; Jaime, un niño enfermizo, nada menos que hijo de doña Camila Villegas, la misma Perricholi. Aquellos son los cinco infelices llamados por Dios un 20 de julio de 1714. Sus vidas disímiles se cuentan por fragmentos, en apenas tres relatos ubicados en la Lima cortesana, a los que se suman otros dos relatos a manera de introducción y cierre de esta novela breve –los nombres de estas partes son además muestra del rigor de Wilder para encontrar frases redondas: “Quizás un accidente”, “Pero El puente de San Luis Rey es notable por algo que queda además oculto tras la vida de los personajes y de la obstinada y fatal aventura del hermano Junípero. Wilder demuestra con una prosa breve, directa y elegante, que en los vaivenes vitales de cada una de aquellas cinco personas –y de las otras que aparecen y que les sobreviven culposamente como la Perricholi, Clara, la hija de la Marquesa, la Madre Superiora donde se criaron Pepita y Esteban, así como el Capitán de la guardia que en cierto modo rescata a ese deprimido joven –se encuentra aquel verdadero e incomprensible acto de Dios que es este mundo. Privilegio para el Perú y para los peruanos personajes de este relato, servir de muestra que nuestros destinos y la vida misma permanecen siempre, irremediablemente, sin respuesta. Alejandro Neyra http://www.elhablador.com/blog/2010/03/08/vagamente-muchos-peruanos/ "Hay una tierra de los vivos y una tierra de los muertos, y el puente que los une es el amor, lo único que sobrevive, lo único que tiene sentido".

jueves, 8 de diciembre de 2011

CALLADAS REBELDÍAS

Carmelo Romero
Ilustraciones Reiner Schiestl
Editorial PRAMES.
"El hambre de cada uno, es cosa de cada uno.
Además, sepa usté, que quienes nada poseemos,
como nada tenemos que conservar,
podemos obrar como nos viene en gana
y sin seguir otro dictado que el que
 nos manda nuestra conciencia".


Carmelo Romero Salvador, es soriano de Pozalmuro. Doctor en Historia Contemporánea, y profesor titular en la Universidad de Zaragoza. Sus investigaciones han estado siempre centradas en las actitudes y comportamientos sociopolíticos del campesinado de la España interior; la mayor parte de sus publicaciones lo son en esa dirección.

Reiner Schiestl
Calladas rebeldías es su primera obra de creación literaria.
En ella, Romero, con un estilo directo y sencillo,
no exento del sustrato cultural que le caracteriza,
narra las aventuras y desventuras de un personaje
creado por él "el Cigüeño", a través de quien va
repasando la historia rural de un pueblo cualquiera de Castilla.

Justifica la novela por la aparición casual, en una reputada tienda de antigüedades, de unas cartas. Este encuentro hace que cambie el rumbo de su publicación. Cuando pretendía hablar del vizconde de Eza y su relación con esta provincia como ministro de Fomento y de la Guerra, durante el reinado de Alfonso XIII, el azar pone en sus manos unas cartas, a buen seguro, mucho más interesantes para la historia contemporánea y humana que los avatares de una clase política, por más vinculado a esta provincia que el de Deza lo fuera.

A través del socarrón "Cigüeño", Carmelo Romero nos presenta los trabajos como zagal, las relaciones del personaje con la Iglesia, el matadero de mozos que suponía el Servicio a la Patria por aquellas calendas…

Un relato tratado con cariño, pero no carente de cierta amargura y dureza, lo que le da el realismo necesario para hacerlo creíble. Que lo es, vaya si lo es.
Reiner Schiestl

Esta nueva edición de Calladas Rebeldías que presentamos, nos depara la sorpresa de integrar la segunda parte, Efemérides del Tío Cigüeño, hasta ahora inédita.

http://soria-goig.com/Biblioteca/autores/au_24.htm

lunes, 7 de noviembre de 2011

PANTALEÓN Y LAS VISITADORAS

MARIO VARGAS LLOSA
Escritor peruano, premio Nobel de literatura 2010, considerado uno de los más grandes novelistas hispanoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, al lado de Julio Cortázar, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. Es básicamente un realista, y a veces un regionalista, cuyas obras reflejan la convulsa realidad social peruana (y en algún aso,latinoamericana), sacudida por conflictos de tipo racial, sexual, moral y político.
Su representación artística de esa problemática no es, sin embargo, mimética o naturalista, sino que incorpora las técnicas narrativas más innovadoras de la novela contemporánea (multiplicidad de focos narrativos, montaje de planos espacio-temporales, efectos expresionistas, monólogo interior). Es, por la fecundidad, riqueza y hondura de su obra creadora y por su continua presencia en el debate sobre asuntos relativos a libertad, violencia, censura y justicia, una de las personalidades intelectuales más  activas e influyentes de la actualidad.

PANTALEÓN Y LAS VISITADORAS

Pantaleón Pantoja, un capitán del ejército recientemente ascendido, recibe la misión de establecer un servicio de prostitución para las fuerzas armadas del Perú en el más absoluto secreto militar. Estricto cumplidor del deber que le ha sido asignado, Pantaleón se traslada a Iquitos, en plena selva, para llevar a cabo su cometido, pero se entrega a esta misión con tal obcecación que termina por poner en peligro el engranaje que él mismo ha puesto en movimiento. Así arranca la novela de Mario Vargas Llosa Pantaleón y las visitadoras, publicada en 1973 y llevada posteriormente al cine. Mario Vargas Llosa utiliza esta anécdota para subrayar la hipocresía de las instituciones que se llaman ejemplares y del oficio más viejo del mundo. El eterno debate entre verdad y mentira, entre necesidad y virtud, y las perniciosas consecuencias que repara la observancia rigurosa del deber son valores fundamentales de esta extraordinaria novela.
Concebida y ensamblada con pericia de maestro, Pantaleón y las visitadoras supone un giro en la obra narrativa de Mario Vargas Llosa. El realismo social presente en sus primeras obras da paso a una precisa dosificación del sentido del humor, la sátira y la ironía que enriquecen sin mesura el desarrollo de su peculiar universo literario. (Alfaguara)
"Pantaleón es un hombre que se hunde por la solidez de sus principios"
—Mario Vargas Llosa

Prólogo
Escribí esta novela en una apretada casita de Sarrià, en Barcelona, entre 1973 y 1974, al mismo tiempo que su versión cinematográfica. Debía filmarla José María Gutiérrez, pero, por los absurdos malabares del cine,  terminé dirigiendo la película al alimón con él (acepto toda la responsabilidad de la catástrofe).
La historia está basada en un hecho real —un «servicio de visitadoras» organizado por el Ejército peruano para desahogar las ansias sexuales de las guarniciones amazónicas—, que conocí de cerca en dos viajes a la Amazonía —en 1958 y 1962—, magnificado y distorsionado hasta convertirse en una farsa truculenta. Por increíble
que parezca, pervertido como yo estaba por la teoría del compromiso en su versión sartreana, intenté al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible, que ella exigía la burla y la carcajada. Fue una experiencia liberadora, que me reveló —¡sólo entonces!— las posibilidades del juego y el humor en la literatura.
A diferencia de mis libros anteriores, que me hicieron sudar tinta, escribí esta novela con facilidad, divirtiéndome mucho, y leyendo los capítulos a medida que los terminaba a José María Gutiérrez, y a Patricia Grieve y Fernando Tola, mis vecinos de la calle Osio. Algunos años después de publicado el libro —con un éxito de público que no tuve antes ni he vuelto a tener— recibí una llamada misteriosa, en Lima: «Yo soy el capitán Pantaleón Pantoja», me dijo la enérgica voz.«Veámonos para que me explique cómo conoció mi historia. Me negué a verlo, fiel a mi creencia de que los personajes de la ficción no deben entrometerse en la vida real.
MARIO VARGAS LLOSA
Londres, 29 de junio de 1999
http://www.prisaediciones.com/can/libro/pantaleon-y-las-visitadoras-17/

lunes, 31 de octubre de 2011

FRANKENSTEIN

de Mary  W. Shelley

Novelista inglesa, hija del filósofo británico William Godwin y de la escritora y feminista Mary Wollstonecraft. Nació en Londres y recibió una educación privada. Conoció al joven poeta Percy Bysshe Shelley en mayo de 1814 y dos meses más tarde abandonó Inglaterra con él. Cuando la primera esposa de Shelley murió, en diciembre de 1816, la pareja contrajo matrimonio. En 1818 Mary publicó la primera y más importante de sus obras, la novela Frankenstein o el moderno Prometeo.
Esta obra, un logro más que notable para una autora de sólo 20 años, se convirtió de inmediato en un éxito de crítica y público. La historia de Frankenstein, estudiante de lo oculto y de su criatura subhumana creada a partir de cadáveres humanos, ha sido llevada al teatro y al cine en varias ocasiones.
http://www.epdlp.com/

“Nada hay que tranquilice
tanto la mente como un propósito
 claro, una meta en la cual el alma pueda fijar su aliento intelectual”.(Volumen 1, Carta 1)

Pocas son las obras que , como Frankenstein, ofrecen una desproporción tan grande entre el escaso número de personas que, sin haberla leído, creen conocerla. Digo creen, porque resulta curiosa la interpretación común de Frankenstein, por parte de los que no han leído el libro, como una narración de terror o como sinónimo de algo deforme o monstruoso. Ni es básicamente un relato de miedo, pese a las advertencias de la autora de querer escribir algo “que pusiera los pelos de punta “, ni siquiera es Frankenstein el nombre del propio monstruo, sino el de su creador.
Es evidente que la gran atención que esta obra ha recibido por parte del cine y el teatro ha contribuido sensiblemente a su supervivencia en la cultura popular. Son nada menos que una veintena de películas, que interpretando de mejor o peor
manera la obra, incluyen a Frankenstein en su título. …
Ciertamente la obra se presta a parodias que falsean las intenciones más profundas de Mary Shelley: pero las monografías que cada vez en mayor número van apareciendo sobre Frankenstein no perminten relegar la obra a un simple fenómeno de la cultura popular.
Es evidente que Frankenstein es una novela menor
que adolece de sensacionalismo y que está llena de
 los defectos propios de una autora de dieciocho años.
 Pero no lo es menos que las implicaciones ideológicas que contiene son sin duda más serias y profundas que el complejo artístico que les dio vida, y que este cuento largo –distendido por sugerencia de Shelley-incluye aspectos latentes de la crisis social, religiosa , política y metafísica de la historia de Occidente a partir de la Revolución francesa. La obra surge de las complejas experiencias que Mary Shelley-hija de padres célebres y amante de P.B. Shelley, poeta de primerísima
 línea-tenía en 1816.Con un candor y una transparencia
iniciales que la obligaron en 1831 a introducir cambios
 aparentemente insignificante pero en el fondo
muy profundos, refleja las contradicciones, idealismos,
rebeldía  y frustraciones que Mary Godwin Wollstonecraft Shelley, con todas las implicaciones de los tres apellidos, no podía por menos que llevar en el seno de su conciencia.

María Engracia Pujals (Apéndice editado en 1982 en el volumen Frankenstein de la Editorial Anaya)