
BLANCA LANGA HERNÁNDEZ.
Premio "Gerardo Diego de poesía 1988" por "Cementerio de gorriones"
"Franjas de sombra" recibió el premio de Poesía
"Santa Isabel de Aragón, reina de Portugal"
REGRESO
Vino a reconciliarse con la tierra
en busca de una niña que abre el trébol
y cuenta las estrellas en los ojos
de todo aquel que añora los prodigios.
Vino en busca del mago del armario
que corona las frentes de violetas,
del hada del geranio
que extravió para siempre su varita
en la senda del tiempo, junto al árbol.
Fue buscando
las alas del gorrión en la ventana
y la risa del duende que no existe.
Abrió sus manos,
pues quería abarcar aquella infancia,
la ternura perdida que extrañaba
entre cada regreso y cada abrazo.
(De "Franjas de sombra")
POEMISIVA
Esta tarde quisiera ver el mundo
con los ojos agudos del payaso,
ir mucho más allá de las miradas,
o traer una alondra en el bolsillo.
Y mañana quisiera, al encontrarnos,
hacer de cada verso un lazo rojo
para poder ataros las sonrisas
al anónimo blanco de las sábanas
y a las batas sin nombre pensativas.
Demostradme que sí, que en un poema
hay espadas de luz, que las palabras,
en esta broma absurda de la vida,
aún pueden derribar a los dragones.
¡Demostradme que sí!
Toda la fuerza
indomable y antigua de este abrazo.
( De "Poemas a Viva Voz III")
TAL VEZ POR ESO,
o porque todo cabe,
alimento ahora mismo a las alondras
que me abren las ventanas.
Dejo que vengan hacia mí los pájaros
y aniden en mi falda,
y que en mi frentepicote
en la paz y las ideas.
Nombro las cosas, las miradas nombro,
los sueños atesoro, la nostalgia,
y, aunque sé que es inútil y que nadie
puede guardar en cofres las palabras,
las anoto en tus manos, amor mío,
las escribo en tu piel,
grabo en tu cuerpo
con mis dedos de lluvia las palabras
que sustraigo a la luz y que rescato
en mis labios terrosos para el aire.
Algún día,
mientras ande en tu boca atando versos,
el hachazo de un viento ineludible
barrerá una a una mis palabras
y tu piel quedará para nombrarme.
El rastro de mi voz sobre tu cuerpo.
Para que yo recuerde y tú no olvides
el mar del otro lado
desatará la lengua para hablarme.
Para que yo no olvide y tú recuerdes.
En tus ojos marinos mis palabras
se abrirán para ti como esta tarde
en que grabo mi voz sobre tu cuerpo.
(De "Tal vez sea la luz)
VOSOTROS
Buceaba en las sombras.
No sabía
que el canto mineral de los silencios
heriría mi voz con su guadaña.
Escribía palabras entre sueños,
-la frente coronada de amapolas,
las manos horadadas por la luz-,
el miedo iba creciendo en mis papeles.
Iba dejando un rastro de añoranza,
para que, si me voy, queden los ojos,
las manos y las voces que he amado,
y siempre estéis ahí, en mis palabras,
uno a uno en la luz de mi retina,
vosotros, que encendisteis mi mirada
cuando andaba estrenando la ternura.
( De "Tal vez sea la luz")